La Tasa de Conversión es el porcentaje de visitantes que realizan una acción deseada (una compra, un registro, una descarga). Un rediseño exitoso se enfoca en eliminar las barreras que impiden esta acción.
En Achalay, lo hacemos optimizando la claridad de los llamados a la acción (CTAs), simplificando los formularios, mejorando la arquitectura de la información para que el usuario encuentre lo que busca fácilmente y generando confianza a través de un diseño profesional y testimonios. Analizamos los embudos de conversión actuales, detectamos los puntos de abandono y rediseñamos esas etapas para hacerlas más fluidas e intuitivas, lo que se traduce directamente en más clientes y ventas con el mismo volumen de tráfico.
La Tasa de Rebote indica el porcentaje de visitantes que abandonan tu web tras ver una sola página. Un rebote alto es señal de que el sitio no cumple sus expectativas, es lento o confuso.
Atacamos este problema desde varios frentes: optimizamos radicalmente la velocidad de carga, ya que la gente no espera más de 3 segundos; aseguramos que el diseño sea 100% amigable en móviles, de donde proviene la mayoría del tráfico; y nos cercioramos de que el contenido de la página de destino sea relevante y atractivo desde el primer vistazo. Un rediseño efectivo engancha al usuario desde el inicio, invitándolo a explorar más y reduciendo drásticamente la cantidad de visitas perdidas.
El Tiempo en Página mide cuánto se involucran los usuarios con tu contenido. Un mayor tiempo de permanencia es una señal fuerte para Google de que tu sitio es de alta calidad y relevante, lo que mejora tu SEO.
Para aumentarlo, no solo nos enfocamos en el diseño visual, sino también en la estructura del contenido. Utilizamos formatos atractivos, un enlazado interno estratégico que invita a seguir navegando hacia temas relacionados y contenido multimedia (videos, infografías) que captura la atención.
Un rediseño bien pensado convierte a los visitantes pasivos en usuarios activos, que consumen tu mensaje, entienden mejor tu propuesta de valor y están más cerca de convertirse en clientes.
El posicionamiento orgánico es el activo más valioso de una web. Un rediseño mal ejecutado puede destruirlo.
Nuestro proceso es obsesivo con el SEO: realizamos un mapeo completo de tus URLs actuales para crear redirecciones 301, evitando así los temidos errores 404. Optimizamos la estructura del sitio (siloing), los metadatos, las etiquetas de encabezado y la velocidad de carga (Core Web Vitals) para enviar a Google todas las señales positivas.
No solo protegemos tu posicionamiento actual, sino que sentamos las bases técnicas para que tu nueva web tenga una autoridad mucho mayor y pueda rankear por palabras clave más competitivas, atrayendo más tráfico calificado de forma gratuita.
No todo el tráfico es igual, y no todos los leads tienen el mismo valor. Nuestro enfoque en el rediseño busca atraer y convertir al tipo de cliente que realmente necesita tu servicio.
Esto lo logramos a través de un mensaje mucho más claro y específico en toda la web, que repele a los curiosos y atrae a los compradores serios. Además, implementamos formularios inteligentes y llamados a la acción segmentados que nos permiten cualificar a los prospectos automáticamente.
Al integrar la web con tu CRM, nos aseguramos de que tu equipo de ventas reciba solo oportunidades de negocio de alta calidad, optimizando su tiempo y aumentando la tasa de cierre de ventas.