Detrás de escena: cómo diseñamos el termo Lumilagro
El proceso real de un diseño de producto: research, referencias, decisiones e iteración detrás del termo Lumilagro, explicado paso a paso y sin datos confidenciales del cliente.

«¿El termo más vendido de @lumilagrooficial? Se hace así». Con ese caption arranca el video de Achalay que embebemos más abajo: una persona real, el producto sobre la mesa y la computadora con el trabajo en curso. En las redes casi siempre se muestra el objeto terminado; acá mostramos el camino. Lo de “más vendido” queda como claim histórico del caption: no verificamos ventas, así que no lo repetimos como dato.
En una frase: detrás de un diseño de producto hay research, referencias, decisiones e iteración, y todo eso se puede contar sin revelar información confidencial del cliente.
¿Por qué mostrar el proceso detrás de un diseño de producto?
El diseño de producto se explica mal cuando sólo se muestra el resultado. Cualquiera puede decir que algo “quedó lindo”; lo que enseña es por qué se decidió una forma, un cierre, una superficie o un modo de uso. Mostrar el proceso convierte un objeto reconocible, un termo de uso cotidiano, en una explicación que se puede seguir y aplicar.
Ese es el patrón del video: proceso detrás de un objeto reconocible, cercanía y un cierre que pertenece al mundo del producto, con una escena cotidiana con mate al final. Es una pieza de proceso propio del canal en TikTok; según el reporte interno del canal del 5 de octubre de 2026 acumulaba 1.300 vistas, 42 likes y 7 comentarios, un snapshot que cambia.
Las etapas del diseño: de la investigación a la iteración
Cuando encaramos un diseño de producto, el trabajo se ordena en etapas que se pueden mostrar sin exponer nada sensible. Esta es la estructura que seguimos:
| Etapa | Qué resolvemos | Qué queda documentado |
|---|---|---|
| Research | Contexto de uso, categoría y qué existe hoy | Un resumen de referencias del mercado y de uso |
| Referencias | Material visual y de producto que fija el rumbo | Un tablero con ejemplos anotados |
| Exploración | Primeras formas, variantes y direcciones | Bocetos y opciones para comparar |
| Decisiones | Elección de un camino y sus motivos | Criterios explícitos, no gustos sueltos |
| Iteración | Ajustes sobre la opción elegida | Versiones guardadas y cambios aplicados |
Ninguna etapa es decorativa: el research evita rediseñar lo que la categoría ya resolvió mal, las referencias evitan el “me gusta” sin argumento y la iteración es donde el diseño se corrige de verdad. El video tiene 64 segundos y muestra un recorte de este recorrido; las etapas completas son las de la tabla.
Referencias: el insumo que se ve en el video
Como viste en el video, en el desarrollo se muestran referencias de paisajes. Ese momento es clave: las referencias no son un collage para copiar, son el material con el que se fija el rumbo. Se reúnen piezas de la categoría, objetos cotidianos, texturas y situaciones de uso, y se anota qué aporta cada una.
Cuando las referencias se eligen bien, el objeto deja de parecer “otro termo más” y gana identidad propia; cuando se eligen mal, el resultado imita a la competencia sin decir nada. Las referencias de paisajes se leen como una búsqueda de atmósfera: el producto pertenece al mundo de la mesa, el viaje y el ritual del mate, y el diseño acompaña ese mundo.
Las referencias además sirven para discutir: en lugar de “no me gusta”, la conversación pasa a “esta referencia resuelve el agarre así, la nuestra no”. Es el tipo de discusión que proponen los diez principios de Dieter Rams para el buen diseño: criterios observables, no opiniones sueltas.
Qué mostramos y qué no de un proyecto con cliente
Un detrás de escena útil no necesita exponer al cliente. Estas son las reglas que aplicamos:
- Mostramos método, criterios y etapas; no el brief, los números de negocio ni las decisiones internas del cliente.
- Mostramos artefactos propios (bocetos, tableros, renders) cuando no contienen información sensible.
- No prometemos resultados: cada proyecto tiene su contexto, su momento y su mercado.
En este caso el valor está en el método, y el video se sostiene con lo que cualquiera puede ver. Cuando el trabajo terminado se puede contar, va a nuestros casos de éxito; cuando el diseño se convierte en piezas para campaña, se suma el trabajo de ads y piezas publicitarias; cuando hace falta mostrar el producto antes de fabricarlo, aparecen los renders 3D; y cuando el proceso se cuenta en video, entra la producción de contenido audiovisual.
Checklist para documentar tu proceso de diseño
Si querés mostrar detrás de escena de tu propio producto, esto conviene tenerlo listo antes de grabar o escribir:
- Un recorte de etapas: qué se investigó, qué se comparó y qué se decidió.
- Un tablero de referencias con anotaciones sobre qué aporta cada pieza.
- Criterios explícitos para cada decisión (uso, fabricación, marca), no gustos.
- Versiones guardadas para mostrar la iteración, no sólo el resultado final.
- Un filtro de confidencialidad: qué datos del cliente no se muestran.
- Un cierre que pertenezca al mundo del producto, no a la venta.
Documentar además sirve como archivo interno: el próximo diseño arranca con las decisiones del anterior ya explicadas, como aplicamos en cada proyecto de diseño.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mostrar el proceso y no sólo el resultado?
Porque el proceso es lo que se puede aprender y aplicar: las etapas, los criterios y los errores evitados son lo que otro equipo puede replicar en su producto.
¿Se pueden mostrar datos del cliente en un detrás de escena?
No hace falta. Un detrás de escena se sostiene con el método, las referencias y las decisiones; el brief y los números de negocio quedan afuera, y el contenido sigue teniendo valor.
¿Las referencias de paisajes significan que el diseño salió de un paisaje?
No. Las referencias fijan un rumbo visual y una atmósfera; el diseño se define por el uso, la fabricación y la marca. Lo que se ve en el video es material de trabajo, no el origen de cada decisión.
¿Cuántas versiones se hacen antes de la versión final?
No hay un número fijo: depende del producto y de lo que haya que resolver. Lo importante es mostrar la iteración, es decir, qué cambió entre versiones y por qué.
¿Este proceso sirve también para campañas y contenido?
Sí. El mismo criterio aplica cuando el diseño se convierte en piezas de campaña o en video: primero el sistema, después las adaptaciones, todo documentado.
Mostrar el proceso no abarata el diseño: lo explica. ¿Querés encarar el diseño de tu producto con un proceso claro, de la investigación a la iteración? Conocé nuestro servicio de diseño.